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Las nuevas realidades requieren de una nueva ética de la responsabilidad

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Max Weber ha sido el paradigma para poder hablar ética de la responsabilidad y sus aportes son incuestionables a lo largo de los tiempos, sin embargo me apego más cada día a Jonas con su Heurística del temor como base de la responsabilidad. Hans Jonas, alemán de los años 90, se fundamento en el uso del arte o procedimiento práctico e informal para la resolución de problemas (la heurística)

Este partió de analizar la técnica moderna para ver en su propia promesa su consecuente amenaza contra la humanidad. Reconoce la amenaza en el éxito que ha tenido la promesa y encuentra en ella misma las respuestas que deben articularse, entendiendo que debe aprovecharse el temor que las mismas generan. Es evidente que Jonas ni escribió para República Dominicana ni para las éticas públicas hoy tan en boga. No conoció de nuestra realidad los feminicidios, los atracos y desconocimiento del valor de la vida humana, la corrupción de los seres humanos, entre otros.

El partió de la tecnología que avanzaba a grandes pasos, yo extrapolo sus aportes a nuestra cotidianidad local. Es una especie de vacuna, utilizar el propio microorganismo que daña para protegernos, hacer uso del propio peligro que prevemos donde deberán aparecer los principios éticos que deben regirnos, afirma. De alguna manera critica las éticas con que hemos enfrentado a las nuevas realidades y si las revisamos en nuestros alrededores veremos que tiene razón. El nos da ejemplos como los siguientes:

• Conócete a ti mismo: Sócrates

• Ama a tu prójimo como a ti mismo: Cristianismo

• No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti

• Educa a tu hijo en el camino de la verdad

• No trates a los otros como medios sino como fines

Son éticas centradas en respuestas personales y tienden a captar adeptos pero dejan a muchos por fuera e ignoran muchas realidades. No dan respuesta a toda la cotidianidad y permiten que se generen nuevas situaciones. Jonas propone pensar en la desfiguración del hombre. Esto nos ayuda a pensar en el hombre que deberá ser preservado de dichos peligros. Hay que mostrar de manera contundente el mundo de las consecuencias de lo producido.“Solamente sabemos que está en juego cuando sabemos que está en juego” concluye.

Tendrán que superarse las éticas de la prudencia para dar paso a las éticas del respeto No es que reniegue de las llamadas éticas antropocéntricas que ponen al ser humano como protagonista individual y entienda que el cambio colectivo requiera de lo personal, es que piensa que la humanidad se descarría en tanto no reconoce las consecuencias de las acciones puntuales y ello le lleva a plantear como correctivo la heurística del temor. Es un llamado a una nueva forma de concebir la responsabilidad. Su perspectiva ubicada en la tecnología nos permite ver en un ejemplo, que él no vivió y que yo interpreto, en el caso de las Centrales Nucleares, que han sido creadas para generar energía, pero ante los terremotos y tsunamis en Japón, la promesa llego a convertirse en amenaza. La idea es que estas consecuencias sean integradas en el diseño.

Su planteo básico es que una ética de la responsabilidad nos conduzca al temor y al respeto Mostrar la cara del ser humano desfigurado por los acontecimientos será lo que Jonas propone para identificar la importancia de reconocer el peligro antes de que ocurra “solamente sabemos que está en juego, cuando sabemos que está en juego.” “Conocemos el mal por la pérdida del bien”, es un llamado a partir de nuestros temores antes que de nuestros deseos. Creo que es una alternativa ética en tiempos de crisis y de falta de credibilidad, que es una época de impunidad donde al final prevalece la cara del peligro que no previmos y en el mundo plural y acelerado que vivimos tenemos que darle carnes dentro de las éticas públicas. El nombre del temor esta en los regímenes de consecuencias.

Cada día vemos como matan a una persona por que robo, o el ladrón al que atraco, o el atracado al ladrón por falta de seguridad ciudadana o de fe en la justicia. Vemos los nombres de los corruptos y no pasa nada, vemos a los hombres matando a sus parejas por entenderlas de su propiedad. La sociedad propone poner al lado de cada ciudadano a un policía y quien vigilara de ese policía? Cambiar el código penal pero duda de quien lo aplicara . Al final es más fácil decir que toda la culpa es del gobierno de turno y del presidente.

Es volver a las éticas antropocéntricas. La forma de ensenar el rostro desfigurado del afectado como modelo social de lo que no se debe hacer no tiene más salida que en la imposición y cumplimiento de la norma y mostrar a la sociedad el régimen de consecuencias impuesto para poder generar la heurística del temor. Los viejos, sobre todo de campos y barrios marginados decían que se portaban de manera correcta por que tenían “temor de dios”, su mundo creencial moderaba y modelaba su accionar. La medicina griega vinculaba a los dioses cuando una respuesta súbita, desconocida por ellos aparecía, cuando alguien moría de repente, súbitamente, y ello llevaba a no jugar con los dioses y a portarse bien de acuerdo a las normas.

Esta es la propuesta, crear una ética que se haga efectiva en cuanto aplica la norma y sanciona su vulneración. Las consecuencias planteadas por Weber en su ética de la responsabilidad sale a flote en la propuesta de Jonas pero de manera más clara

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