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“ROL DEL PROFESIONAL FRENTE A LAS EXIGENCIAS ETICAS DE LA SOCIEDAD.”

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CONFERENCIA DICTADA POR EL DIRECTOR EJECUTIVO DE LA DIGEIG, DR MIGUEL SUAZO, ANTE EL INSTITUTO DOMINICANO DE CONTADORES DE LA REPUBLICA DOMINICANA.
7 DE MARZO 2013. AUDITORIUM UNPHU.

 

Buenas noches.
Después de agradecer esta invitación en nombre de la DIGEIG , debo pedir dos excusas, la primera a nombre del Dr. Marino Vinicio Castillo, por no poder acompañarnos esta noche como orador principal, ya que a estas horas debe estar saliendo para Venezuela de manera imprevista para sus planes, a cumplir con el sagrado deber de dar un último adiós a su amigo el Presidente Chávez.
Reglas de la vida.
Segundo porque la valía personal e histórica y la calidad de orador del Dr. Castillo no permiten que nadie asuma este pódium en calidad de sustituto. Intentarlo sería una osadía de mi parte, más bien vengo en calidad de “emergente” y ello por el enorme respeto que todos Uds. se merecen y que ya habiendo sido convocados no había forma de “desconvocarles” en tan poco tiempo, por lo que he sido honrado al asumir este reto.
Dada mí calidad de Director Ejecutivo de la DIGEIG donde el Dr. es Director General y siendo uno de sus fans no pude negarme a su solicitud de asistir a este sagrado compromiso que está perfectamente vinculado con las tareas que a diario realizamos en conjunto en pos de la Etica y la Transparencia Gubernamental.

1. Las Profesiones del mundo de la administración
El titulo de esta conferencia señala por lo menos tres variables básicas: Profesión, ética y expectativas de la Sociedad con el Instituto Dominicano de Contadores Públicos de la República Dominicana. De manera que intentare analizarlas y vincularlas.
La palabra “profesión” viene del latín e implica el arte de dedicarse con pasión y entrega a un quehacer determinado, ha estado vinculado con la religión, lo cual delata su intención cuasi sagrada y que vemos reflejada en los religiosos que hacen votos de entrega a la causa que defienden cuyo acto denominan “profesar”, hacer votos de …, de manera que adquiere una mayor dimensión el afirmar que dedicarse a esta actividad es un compromiso solemne de fe ante sus conciudadanos.
Las profesiones se diferenciaron de los Oficios de tal manera que las primeras contaron con impunidad jurídica hasta hace muy poco tiempo, ya que se asumía que estaban fundamentadas en la moral, a decir del Profesor Diego Gracia se perdió la impunidad jurídica en el momento en que el profesional engaño, falto a sus clientes.
En este escenario en que los Profesionales pertenecen al campo de la administración, con roles muy específicos en el campo de la contabilidad, las finanzas y la auditoria nos remite a pensar que el ser humano debió de verse urgido de llevar controles y debió de ingeniarse el cómo hacerlo. Se afirma que desde el año 6000 a.c ya existían algunas experiencias de este tipo y se han encontrado tablillas de barro con evidencias de que tanto Grecia como Egipto las usaron como medios contables.
Es de entender entonces que el ser humano siempre tuvo la necesidad de saber que tenia, como saberlo y como garantizar la existencia de sus bienes con la pulcritud requerida.
Tener, administrar, contabilizar y contar con la garantía no solo del gasto sino de la calidad del gasto, tener de frente las exigencias del público de que la contabilidad este apegada a la razón, al derecho y al bien común trazaron las pautas de lo que hoy podríamos conocer como la “Ética de las profesiones de la Administración”.

2. Cual debe ser el rol del profesional de la administración frente a las exigencias éticas de la Sociedad?

Las sociedades siempre han estado atentas a los bienes colectivos. Se organizan, forman sindicatos, grupos de apoyo, comités de amas de casa, es la llamada Sociedad Civil.
Son entidades que no tienen vocación de poder como lo serian los partidos políticos ni fines de lucro como serian las empresas, se agrupan alrededor de vocaciones cívicas y se llamaran como tal “sociedad civil”. Entonces esta es más amplia que lo que conocemos en este país, es más representativa del ciudadano común, incluye a los grupos corporativizados pero el denominador común es la preocupación creciente por saber cómo en el ámbito público se manejan sus fondos, deslindando la técnica contable y de auditoría de la intención y de la calidad del gasto. Siendo así los gremios e Institutos como el que nos convocan son parte fundamental de esa Sociedad Civil y tienen un rol especifico que jugar y la sociedad tiene unas expectativas con respecto al papel de estas.
Sin duda alguna el experticia técnico de esta situación descansa en manos de los profesionales de la administración y las finanzas. A todo el ejercicio técnico de cualquier profesión los griegos le llamaron “tecne” y las calificaron de acuerdo a la calidad de dicha práctica llegando a considerarla como virtudes, pero virtudes técnicas a las cuales le exigían ser acompañadas de otras virtudes a las que denominaron “éticas” y los latinos “morales” pero exigían en última instancia la existencia del “ buen profesional bueno” expresando así que solo se consiguen las virtudes profesionales teniendo un adecuado manejo de la técnica, el manejo de las herramientas contables, de auditoría, de precisiones (ese es el buen profesional), pero con la potencial debilidad de tener la libertad de poder poner esos conocimientos, habilidades y destrezas al servicio de intereses ajenos a la colectividad.
Un manejo inadecuado de la tecne puede dar números exactos justamente por las habilidades profesionales adquiridas y a veces multiplicadas en maestrías y doctorados, pero carecer de la intención buena que solo la aporta el contexto ético y moral en que se desarrollan.
Nada tiene que ver el ser buen profesional con ser un profesional bueno y menos aun con ser un BUEN PROFESIONAL BUENO, que sería el llamado a la excelencia profesional, ser técnicamente capaz y moralmente bueno.
En los años 90 en el Reino Unido había tal desconfianza de esa sociedad civil con sus administradores de los bienes públicos que en 1994. Lord Nolan, Primer Ministro, respondiendo a esa falta de credibilidad formo un comité para escribir “normas de conducta para la vida pública” (STANDARS IN PUBLIC LIFE)1995.
Eran normas a seguir por funcionarios y servidores.
El fin era recobrar la confianza en la población.
Esto ha sido un paradigma para el mundo anglosajón, pero sin dudas es otra cultura, otra historia y los resultados han sido buenos. En culturas y situaciones como las nuestras los códigos sin consecuencias no operan por gravedad. De manera que la ética como disciplina y su mundo de formación de valores no operara solo con buenas intenciones sino en la conjunción de propuestas, buenos técnicos buenos y para nuestra realidad el reto es construirlo.

El Informe Nolan podríamos verlo como un esbozo de Código de Conducta en el sector de la administración pública, que en el mundo anglosajón dio resultados pero que en nuestra cultura no opera igual sin régimen combinado de sanciones y de propuestas. En culturas como las nuestras es obvio que los códigos como sugerencia de vida buena no ha dado resultados en todos los casos.
Hemos tenido que reformular los códigos y en este caso el Código de Pautas Éticas que nos exigió el presidente que firmáramos todos los nombrados por decreto es un modelo nuevo porque conlleva un administrador, veedor de su cumplimiento que son las Comisiones de Ética Publica y un administrador para sugerir la imposición de consecuencias que está en manos de la DIGEIG.
Tener que llegar a estas medidas demuestra que existe como realidad la existencia de la condición humana, la cual nos limita y nos hace vulnerables hasta el extremo de todos ser potencialmente débiles y arrastrables por la corriente de la corrupción.
Lo que se corrompe generalmente antes fue bueno. Cuando algo bueno se pasa de tiempo, de temperatura, se corrompe, o sea que la corrupción es la perversión de algo que originalmente fue bueno. Ahí entra la exigencia de la ética pero no solo con códigos sino con diques morales y las instituciones de la Sociedad Civil como lo es el Instituto de contadores es uno de ellos.

3. Ética y Transparencia.

Más de una vez he planteado que al vincular como binomio los temas de ética y transparencia se nos ha tendido una trampa, pues se da a entender que ser transparente ya implica ser ético y así sería si ciertamente operara la transparencia, pero no es así porque esta última ha sido definida como “lo contrario a la opacidad” como la posibilidad de dejar ver a trasluz como en una copa de cristal.
La verdad es que podemos dejar ver lo que queremos, los cuadres contables, las rendiciones de cuentas, pero ello no implica necesariamente las realidades contables, podemos inclusive dejar ver con certeza que lo allí planteado corresponde con exactitud con los números, pero ello no revela la validez ni la calidad del gasto, ahí entra la ética no solo en los resultados sino en las motivaciones del gasto, si corresponden con las necesidades, si hay equidad en la distribución y no si los números cuadran
Podemos entonces ser inmoralmente transparentes.
Esto conlleva a la necesidad de construir nuevos paradigmas éticos más vinculados con la Ética de la Responsabilidad

4. Las propuestas de la ética: El rol del profesional frente a las exigencias éticas de la sociedad.

Basándonos en los insumos antes señalados somos de opinión de que tenemos como opción de respuesta a la creciente realidad social y política del país el desarrollo de la Ética de la Responsabilidad. Max Weber las identifico como aquellas que actúan a partir del conocimiento de las consecuencias que serán capaces de provocar.
Sin lugar a dudas ser miembro de un Instituto de Contadores o de Auditores marca un ineludible signo de un compromiso político. Poner el conocimiento contable a favor de la mejores causas, los números a favor del bien común tiene consecuencias que hoy estarían vinculadas al peligro, al riesgo hasta de la vida propia, al riesgo de no ser tomado en cuenta de manera individual en los proceso de contratación de profesionales, por solo señalar algunas. Las consecuencias están claras, ser ético y moral significa asumir un compromiso político con las mayorías. Eso es la ética, trabajar a favor de la construcción del BIEN y de lo BUENO favor del colectivo, la búsqueda del bien común.
Trabajar en lo individual, como profesional, ganar honestamente el dinero es legítimo, bueno y necesario, pero ser una instancia profesional de la sociedad civil es comprometerse con las mejores causas, Eso lo espera la sociedad de las Instituciones gremiales de este país.

Hans Jonas, filosofo Alemán moderno dirá que en estas realidades “la promesa se ha convertido en amenaza” lo que veíamos como solución se vuelve contra nosotros mismos y propone una nueva forma para la ética de la Responsabilidad, mostrar ahora las consecuencias posibles de lo que habrá de ocurrir, mostrar el rostro desfigurado que propiciaran los caminos desviados que llevemos. He ahí un buen ejemplo para el Instituto de Contadores y otros gremios vinculados, muestren, eduquen a la sociedad señalando hacia donde conducirían caminos errados por ejemplo en el caso de la Barrick. De no revisar el contrato, , de no renegociar las ganancias que pasara con el pueblo, la economía, el medio ambiente.
Esto es asumir una ética y aplicarla, una ética aplicada, la Ética de la Responsabilidad, retoma el planteo de Weber pero exige evidenciarla con anterioridad como espejo de lo que sucedería. Ello implica compromiso, normativas, cumplimiento y riesgos, Es un compromiso político lo que falta en nuestros gremios.

Las instituciones de Sociedad Civil como los gremios, en este caso este Instituto de Contadores, son diques morales de contención, capaces de servir para contener la “condición humana frágil” la que nos hace vulnerables a la tentación de las ofertas a la búsqueda no de vida buena sino de buena vida, pero en lo individual corrompiendo nuestras propias argumentaciones, Solo con diques morales forjados en valores y en grupos comprometidos podrán llevarnos por caminos bueno.

Creo que esto es lo que aspira y espera la Sociedad Dominicana de todos Uds. que son miembros de estos institutos que agremian a los que en fe han profesado comprometerse a hace coincidir su Motivaciones profesionales con las Metas de la profesión para poder aportar Razones y Argumentos éticos a la patria.


Muchas gracias


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